Números

Números 

Biblia de América

PPC Editorial 

Madrid, 2013

 


Es el cuarto de los cinco libros que integran la Torá (La ley) de los judíos o el Pentateuco de los cristianos. En la versión griega al texto tiene el nombre deLos números y en la Torá se le designa con la palabra hebreaBamibdar(En el desierto), con la que inicia el texto. Éste recoge una tradición oral que va del 950 al 700 a.C. La primera recopilación y escritura es del 700 a.C. y la versión final, tal como la conocemos, del 400 a.C.

 

La redacción es obra de varios autores que viven el exilio en Babilonia. Con el texto pretenden fortalecer la fe de los israelitas y para eso recuerdan el peregrinaje que los conduce a la tierra prometida. Los hechos que se narran van del 1445 a.C. al 1405 a.C., que son los 40 años de caminar por el desierto hasta cruzar el río Jordán, para llegar al final del camino. En este tiempo muere la generación que salió de Egipto.

 

En 586 a.C. el imperio de Babilonia invade el reino de Judá. Los babilonios destruyeron la ciudad y el Templo de Salomón. Los israelitas son llevados al exilio en Babilonia, que dura 50 años. En 538 a.C. los persas conquistan Babilonia y el nuevo gobernante permite que los exiliados de los distintos pueblos regresen a sus patrias. Los judíos vuelven a Palestina bajo la dirección conjunta de un descendiente del último rey y del último sumo sacerdote. A su regreso reconstruyen el templo y a Judá como una comunidad santa gobernada por sacerdotes.

El texto se organiza en tres grandes partes, que relatan la historia de dos generaciones: 1) Los preparativos para partir del Sinaí (1-10). Comprende un censo, la purificación del campamento y los reglamentos para marchar y acampar. Dios indica cuando se debe caminar. Una trompeta señala la partida; 2) En el camino entre el Sinaí y Moab ocurren muchas cosas (10-25): la rebelión del pueblo en Cades; el miedo del pueblo para entrar a la tierra prometida; el castigo que los hará vagar en el desierto; la fabricación de la serpiente de bronce; Balaam y su vaticinio favorable a Israel, y la idolatría de los israelitas seducidos por los madianitas; 3) La preparación de una nueva generación que sí va entrar a la tierra prometida. Las orientaciones para la conquista de Canaán (26–36). Antes hay un nuevo censo y Josué recibe el nombramiento como sucesor de Moisés. Se reparte la Transjordania entre las tribus de Rubén, Gad y Manasés. Se dan las reglas que guían la conquista. Se reparten la tierra de Canaán, al otro lado del Jordán.

Las ideas histórico-teológicas: Dios es santo; Dios se comunica con su pueblo a través de Moisés y por eso las palabras de Moisés vienen de Dios; la respuesta del pueblo a Moisés es la obediencia o desobediencia a Dios; Dios vigila y juzga; Dios castiga a quien no cumple con la Alianza, pero es fiel y misericordioso con quien respeta su palabra; Dios, a pesar de las claudicaciones de su pueblo, siempre le da una segunda oportunidad.

La lectura en momentos es tediosa con la descripción repetitiva de los censos o la presentación de los reglamentos, para instalar o desmontar los campamentos y también para celebrar el culto. El Dios del Pentateuco, los Números no son la excepción, es un personaje contradictorio. De un lado es terrible, se venga de quienes no lo obedece, pero es misericordioso con quienes siguen sus mandatos. Dios, por amor a Israel y para cumplir su palabra, combate a quienes ya habitan la tierra que prometió a su pueblo. En el texto Dios es implacable con quienes no son parte de su pueblo.

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