Pedro, Su Majestad, Emperador

Pedro, Su Majestad, Emperador

Borís Pilniák

Universidad Veracruzana

Xalapa, 2008

Pp. 188


En el prólogo, Sergio Pitol asegura que “Pilniák concibe la revolución no como un conflicto entre proletariado y burguesía, sino entre Rusia y Occidente. Considera, igual que Tolstoi, que un puñado insignificante de banqueros, industriales, proletarios, funcionarios e intelectuales representa lo ajeno, la ponzoña introducida en la Tierra Santa rusa que es necesario extinguir”.

La obra consta de seis relatos: Un cuento sobre cómo se escriben cuentos; La ciudad de Ordynin; El milenio; Al viejo queso de Cheshire; Caoba y Pedro, Su Majestad, Emperador, que da título al libro. Para Pitol en la obra del ruso, de escritura compleja y refinada, se establece la lucha permanente y rabiosa entre lo positivo y lo negativo. El bien es el campo, la anarquía, la vida en una comunidad y los impulsos vitales. El mal es la ciudad, la burocracia, la falta de respeto por la individualidad de cada persona y la imitación de Europa. Y añade que “de la tensión creada al enfrenar los opuestos, surge la electricidad que recorre sus mejores páginas”.

Los relatos que más me gustaron son Caoba (1929) y Pedro, Su Majestad, Emperador. Pitol sostiene que el primero es el mejor de los escritos por Pilniák. La ciudad vive de la riqueza creada en la época anterior, el nuevo régimen no termina de funcionar y la pobreza crece. Sólo viven bien las familias de la nomenclatura. A partir de lo que ocurre en esta pequeña ciudad del Volga somos testigos de lo que acontece en toda la Unión Soviética. En el segundo hace un retrato terrible sobre Pedro, el Grande, que es el anticristo, el que quiere destruir la tradición de la Rusia santa y convertirla a las costumbres de Occidente.

Pilniák fue un innovador en la manera de escribir y Pitol dice que es el primero en utilizar “la técnica del montaje cinematográfico como procedimiento narrativo”. Sus novelas y relatos se construyen como un modelo para armar en el que está presente el “uso de fragmentos extraídos de fuentes diversas, eliminación aparente de la trama, abolición de la cronología, apariciones y desapariciones inexplicables de los personajes”. El propio autor describió su método como la elaboración de una “serie de asociaciones, de paralelos y antítesis, donde el tiempo, como la historia, es un constante estado del ser, una unidad que convierte en simultáneos todos los acontecimientos y experiencias”.

La colección de traducciones de Sergio Pitol, publicada por la Universidad Veracruzana, es una mina de enorme riqueza. Uno accede a autores que en Rusia o Polonia fueron marginados o perseguidos. Su obra se prohibió y dejó de publicarse. Años después de la caída del muro de Berlín la obra de esos autores, a pesar de su calidad literaria, se conoce poco en sus propios países. Son autores importantes de gran densidad e innovadores en el campo de la escritura.

Versión original: La traducción del ruso al español es de Sergio Pitol. La primera edición en México es de 2008.

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Borís Pilniák (1884, Mozhaisk–1941, Siberia) fue un comunista fervoroso y defensor acérrimo de la violencia en los primeros años del régimen bolchevique. Viajó a Alemania, Inglaterra, Japón y Estados Unidos. En 1937 es enviado a un campo de castigo en Siberia acusado de trotskista y espía del Japón. Hay versiones de que murió en 1937, 1938 ó 1941. En 1956 se le exime de culpas y es hasta 1978 cuando se permite publicar parte de su obra.

Es el primer gran narrador de la Revolución de Octubre y también el más original. Sus principales obras son: El año desnudo (1922), que da cuenta de los grandes y pequeños cambios en una ciudad perdida en la inmensidad de la estepa rusa después de la Revolución de Octubre;Materiales para una novela (1923); El Volga en el mar Caspio (1930), en respaldo al Primer Plan Quinquenal; El cuento de la Luna inextinguible (1926), donde habla de la sospechosa muerte de Mijaíl Frunze, que fue prohibida; Mahogany (1927); El árbol rojo (1929), publicada en Alemania que es un retrato de León Trotski; Ok En América (1931), una visión crítica de su viaje a Estados Unidos.

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