¿Tiene salvación la iglesia?

¿Tiene salvación la iglesia?

Hans Küng
Editorial Trotta
Madrid, 2013
pp. 199  


La versión alemana es de 2011, todavía no asumía el papado el cardenal Bergoglio, y en ella se hace un análisis histórico-teológico del deterioro creciente que vive la iglesia de manera particular en los últimos treinta años con los papados de Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI. Küng asegura que hubiese preferido no escribir este libro porque “no es agradable dedicar a la Iglesia que sigue siendo la mía una publicación tan crítica como ésta”.

Y añade que en la actual situación “no puedo permanecer callado: llevo décadas llamando la atención (…)  sobre la gran crisis de la Iglesia católica, que es, de hecho, una crisis de gobierno de la Iglesia (…) La crisis se manifiesta en los cientos de miles de abandonos de la Iglesia católica (…)” cosa que ocurre en la mayor parte de los países tradicionalmente católicos.

Afirma que no habría escrito el libro si “se hubieran cumplido la esperanza de que el papa Benedicto, en el espíritu del Concilio Vaticano II (…), mostrara un camino hacia adelante (…) pero ha proseguido con testarudez el camino de la restauración emprendido junto con su predecesor, se ha distanciado del concilio y de numerosos sectores del pueblo cristiano en algunos puntos importantes y ha fracasado a la hora de afrontar el problema de los abusos a menores por parte de clérigos del mundo entero”.

Tampoco lo hubiera hecho “si los obispos, asumiendo de verdad la responsabilidad colegial sobre el conjunto de la Iglesia que les reconoce el concilio, se hubiesen manifestado al respecto de palabra y obra. Pero bajo el dominio de la pareja Wojtyla-Ratzinger la mayoría de ellos se han convertido de nuevo en fieles ejecutores de las órdenes del Vaticano” y si los teólogos “se hubiesen opuesto (…) conjunta y públicamente a la nueva represión de Roma y a su influencia en la elección de las nuevas generaciones de profesores e investigadores en las facultades de Teología y en los seminarios”.

Iglesia enferma

Küng sostiene que la Iglesia está gravemente enferma, padece el sistema de dominación romano que se consolida desde el siglo XI como una monarquía absolutista y continúa en el presente. Dice que este sistema se caracteriza por el monopolio del poder y la verdad, por el juridicismo, el clericalismo, la aversión a la sexualidad y la misoginia, así como por el empleo espiritual-antiespiritual de la violencia.

El sistema romano no es el único responsable, pero sí el  principal, de los tres grandes cismas del cristianismo: el primero en el siglo XI entre la Iglesia de Occidente y la de Oriente; el segundo en el siglo XVI entre la Iglesia católica y la protestante; el tercero en los siglos XVIII-XIX entre el catolicismo romano y el mundo ilustrado moderno.

Fracasa la política de restauración

A pesar de todo, la política de restauración de Juan Pablo II y Benedicto XVI ha fracasado. Los viajes y documentos doctrinales de estos papas no han conseguido modificar la opinión de la mayoría de los católicos en cuestiones controvertidas. Ni los encuentros papales con los jóvenes, a los que sobre todo acuden grupos conservadores, han logrado frenar el abandono de los fieles de la Iglesia ni tampoco despertar un mayor número de vocaciones sacerdotales.

La acumulación de escándalos sexuales del clero ha terminado por poner en alerta a la opinión pública mundial, sobre todo de los abusos a miles de niños y jóvenes por parte de clérigos en Estados Unidos, Irlanda, Bélgica, Alemania y otros países, todo ello asociado a una inaudita crisis de liderazgo y confianza de la acción de las autoridades eclesiales. El encubrimiento de delitos sexuales de clérigos, asegura Küng, estuvo dirigido por la Congregación para la Doctrina de la Fe, que el cardenal Joseph Ratzinger presidió entre 1981 y 2005 y  ya en tiempos de Juan Pablo II se hacía cargo, bajo máximo secreto, de estos casos.

Se exige un mea culpa

El papa Benedicto XVI estaba obligado a un mea culpa, pero no lo hizo. Es cierto, reconoce Küng, que el papa ha lamentado reiteradamente los casos de abusos; sin embargo, al igual que numerosos obispos, ha optado por el silencio en lo que concierne a su propia responsabilidad. Hace un análisis particular de la relación de Juan Pablo II con el mexicano Marcial Maciel que siempre gozó de su protección a pesar de las evidencias que probaban su culpabilidad.

Salvar a la Iglesia

Küng en la última parte del libro plantea lo que según él  debe hacerse para “salvar” a la Iglesia. En su versión ella  vive un momento de “reanimación” con Juan XXIII y los cambios que imprimió el Concilio Vaticano II, pero muy pronto inicia el proceso de restauración con la llegada de Pablo VI y el fenómeno se radicaliza en el papado de Juan Pablo II y Benedicto XVI. La Iglesia debe de volver al espíritu del concilio.

A la pregunta ¿Tiene salvación la Iglesia?, que es el título del libro, responde que sí, pero sólo si ocurre: Que deje de vivir en la Edad Media y vuelva a los orígenes cristianos. Que deje atrás su visión estereotipada de la mujer y se abra a una Iglesia igualitaria y acepte a las mujeres en todos los ministerios eclesiásticos.

Que abandone el exclusivismo confesional, la arrogancia ministerial y se abra a la realidad de una Iglesia donde ocurran hechos ecuménicos como el reconocimiento de los ministerios de las otras iglesias, la revocación de todas las excomuniones y la plena comunión eucarística con las otras iglesias.

Y también que supere su visión eurocéntrica que defiende el imperialismo romano y, en cambio, se vuelva una Iglesia universal que cultiva el respeto a la verdad y que, por consiguiente, procura aprender de otras religiones y también conceda una mesurada autonomía a las Iglesias nacionales, regionales y locales.

El texto ofrece una información histórica-teológica abundante, para fundamentar sus críticas y cuestionamientos. Lo mismo hace al momento de ofrecer  las propuestas que podrían salvar a la Iglesia de la crisis permanente en la que se encuentra. Los problemas a los que se refiere Küng son históricos y trascienden a tal o cual personaje, aunque éstos con su actitud pueden contribuir a su solución o profundizarlos.

La aparición del libro, como ya se dijo, tuvo lugar antes de la llegada del papa Francisco. Küng en diversos textos habla de la esperanza que genera la actitud y los dichos del nuevo papa y las posibilidades que se abren para que ocurran los cambios que urgen a la Iglesia. Me identifico con las posiciones de Küng al que le tengo un gran respeto como intelectual y cristiano. Yo, como él, desde mis posibilidades, seguiré siendo crítico de mi Iglesia, pero nunca la dejaré.

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Versión original: Ist die Kirche noch zu retten? (2011) La traducción del alemán al español es de José Manuel Lozano-Gotor (2013).

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