José Villagrán García: Vida y obra

José Villagrán García: Vida y obra
Ramón Vargas Salguero
UNAM / Facultad de Arquitectura
México, 2005
pp. 63


El autor centra su aproximación a la vida y obra del arquitecto José Villagrán García (Ciudad de México, 1901-1982) en su concepción y aportes teóricos sobre la arquitectura. Lo considera el pilar de la arquitectura moderna mexicana. El libro se ilustra con planos y fotografías de las obras de Villagrán.

En 1924, Villagrán se inicia como profesor de composición y a partir de 1926 de teoría de la arquitectura. Para entender el contenido de la labor docente de Villagrán es necesario ubicar que la Revolución (1910-1920) cambió la manera de hacer la arquitectura. Ésta propone soluciones a los grandes problemas sociales del país como la vivienda, la educación y la salud.

La Revolución exige una nueva propuesta arquitectónica y Villagrán, en la elaboración de la misma, recurre a los grandes principios de los clásicos de la arquitectura de todos los tiempos, y propone su aplicación a la nueva realidad de México. Él plantea, “esto que hicieron en el Renacimiento, en el siglo XVII, es lo que tenemos nosotros que hacer. Ni neoclásico ni neocolonial; debemos buscar lo que nuestros problemas actuales nos exigen”.

Esos principios plantean que toda obra arquitectónica debe ser sólida, útil, bella y tomar en cuenta el uso que se va a dar al espacio y cuáles son las condiciones históricas, culturales, geográficas y climáticas. Villagrán, el profesor de teoría, convocaba a sus alumnos a llevar a la práctica profesional estos principios. Él desde la cátedra y práctica como arquitecto actúa como un precursor de la moderna arquitectura mexicana, que construye un estilo propio sin caer en posiciones folclóricas.

Dos obras claves de Villagrán, pioneras de la arquitectura moderna, que revelan su método de trabajo, son el Instituto de la Higiene y el Hospital Huipulco. En 1925 se le encomiendan la llamada Granja Sanitaria, a la vez que el del Instituto de Higiene, para elaborar la vacuna antivarilosa. Se necesitan establos para la inoculación de los animales, depósitos de forrajes, baños para los animales y los laboratorios correspondientes. En México no había información para realizar un proyecto cómo ese y recurre a la experiencia de instituciones estadounidenses. En 1929 se le encarga el Hospital Huipulco, que proyecta a partir del conocimiento de las necesidades, para garantizar el buen funcionamiento de la institución.

Villagrán sostiene que para ofrecer buenas soluciones arquitectónicas era necesario partir de un conocimiento profundo de la situación nacional y del problema social que se quería resolver. En 1931, en su primera conferencia pública, expuso esta tesis: “mis proposiciones van por ahora a concentrarse en los tres puntos esenciales que he desarrollado como fases de la producción arquitectónica; el primero se refiere a la investigación que denominé continua y que sirve de base común para los problemas particulares: el conocimiento perfectamente real de la situación social de nuestro pueblo en las distintas regiones de la República; pretendo fundar sobre este conocimiento, las soluciones que constituyen nuestra verdadera arquitectura nacional de hoy: cimiento sólido, inconmovible, porque estará apoyado sobre la realidad misma de nuestras exigencias sociales; propongo emprender una obra de investigación social que reúna en un solo organismo de trabajadores a aquellos que se interesen por esta lenta labor de conquista cultural que forma parte este programa de acción”.

En 1923, Villagrán se recibe como arquitecto y en 1926, tres años después, es nombrado presidente de la Sociedad de Arquitectos Mexicanos (SAM). En 1939 es designado director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). A lo largo de su carrera trabajó en el Departamento de Salud Pública, el Consejo de Arquitectura de la Ciudad de México, el Comité Nacional de Lucha contra la Tuberculosis y el Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas. Fue consultor para Iberoamérica de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en materia de hospitales. Fue miembro de la Sociedad de Arquitectos Mexicanos (SAM) y de El Colegio Nacional. Recibió el Premio Nacional de Artes en la rama de arquitectura en 1968. El pilar y maestro de la arquitectura moderna de México falleció el jueves 10 de junio, de 1982.

Entre sus obras se cuentan: Granja Sanitaria e Instituto de Higiene (1925), que estudiosos consideran la primera obra moderna en el país; Hospital de Huipulco (1929); Instituto Nacional de Cardiología (1937); Hospital Infantil (1941); Maternidad y Deportivo Mundet (1943); Centro Universitario México (1944); Escuela Nacional de Arquitectura (1951); Cine Las Américas (1952); Centro Inmobiliario América (1952); Instituto Cumbres (1953); Seminario Nacional de Misiones (1953); mercados de San Cosme y San Lucas (1953-1954); Cine Reforma (1957); Hospital de Jesús; Unidad de Congresos del Centro Médico Nacional (1958); Hotel María Isabel (1962): nuevo Instituto de Cardiología; planteles 4, 6 y 7 de la Escuela Nacional Preparatoria.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s